“¿Una reforma sin maestros?: Educación en el Perú entre el abandono estatal y la urgencia de fortalecer el rol docente”
- United Peruvian Youth
- 17 jul
- 10 Min. de lectura
Por: Adriana Marcela Corrales Quiroz Anahua & Elfer Fabian Medina Mamani
Introducción: una polémica que refleja una crisis más profunda
En abril de 2025, el ministro de Educación del Perú, Morgan Quero Gaime, anunció la implementación de un nuevo enfoque de “inglés fonético” dentro de la malla curricular nacional, orientado a introducir este idioma desde el nivel inicial. Sin embargo, lo que debía ser una iniciativa celebrada generó una gran controversia al afirmar que no sería necesaria la presencia de docentes especializados en inglés para su enseñanza.
Este tipo de declaraciones, lejos de ser un simple malentendido, reflejan una preocupante desvalorización de la labor docente en el país. En un contexto donde el sistema educativo peruano enfrenta graves desafíos estructurales, como la brecha de acceso, la precarización laboral, la infraestructura deficiente y los bajos niveles de aprendizaje—, desestimar el rol del profesor como mediador pedagógico es ignorar uno de los pilares fundamentales de cualquier proceso educativo.
Tacna, ciudad fronteriza del sur del Perú, no es ajena a estas problemáticas. Aunque cuenta con un índice de alfabetización relativamente alto y algunas iniciativas educativas locales destacables, también enfrenta limitaciones en cobertura, capacitación docente y acceso equitativo a herramientas digitales. Las implicancias de eliminar el rol del docente en la enseñanza del inglés, o en cualquier otro campo, tendrían consecuencias especialmente graves en regiones como esta.
El ODS 4 y el derecho a una educación de calidad
El Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) número 4 establece como meta garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, promoviendo oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos. En el caso del Perú, los avances hacia esta meta han sido desiguales. Según el Ministerio de Educación (MINEDU), en 2023 más del 60% de los escolares de segundo de secundaria no lograron los niveles esperados de comprensión lectora ni razonamiento matemático en la Evaluación Censal de Estudiantes (ECE).
Además, la brecha entre zonas urbanas y rurales sigue siendo marcada. En distritos rurales de Tacna como Palca o Pachía, las escuelas enfrentan desafíos como la escasez de docentes titulados, infraestructura inadecuada y baja conectividad. Según la Gerencia Regional de Educación de Tacna (2024), alrededor del 35% de las instituciones educativas públicas de la región no cuenta con acceso a internet estable, lo que dificulta incluso el desarrollo de sesiones híbridas o complementarias con materiales digitales.
En este contexto, el docente es mucho más que un simple transmisor de contenidos: es orientador, adaptador cultural, consejero y, en muchas ocasiones, el único adulto profesional en contacto permanente con los estudiantes. Prescindir de su rol en una etapa tan delicada como la educación inicial pone en riesgo no solo los aprendizajes futuros, sino también el desarrollo emocional y social de los niños.
El inglés en el Perú: ¿una herramienta para unos pocos?
El aprendizaje del inglés se ha convertido en una herramienta clave para el acceso a becas, intercambios académicos y mejores oportunidades laborales. En países como el Perú, donde la economía aún depende de sectores informales y donde los empleos bien remunerados suelen requerir formación internacional o trabajo remoto, hablar inglés puede marcar una diferencia significativa.
Sin embargo, esta enseñanza ha sido históricamente desigual. Según el informe English Proficiency Index de EF Education First (2024), el Perú se ubica en el puesto 57 a nivel mundial con un nivel de dominio considerado bajo. Este resultado se explica por factores como la falta de profesores capacitados, currículos desactualizados, horas insuficientes de exposición al idioma y una pobre articulación entre los niveles educativos.
En Tacna, por ejemplo, aunque algunas instituciones privadas ofrecen programas bilingües, la mayoría de colegios públicos apenas cuenta con un docente de inglés para toda la institución, y en algunos casos ni siquiera eso. Las universidades locales, como la Universidad Nacional Jorge Basadre Grohmann, han hecho esfuerzos para incorporar el inglés como requisito para titulación, pero el nivel de ingreso de los estudiantes evidencia la debilidad del sistema básico.
Eliminar al docente de inglés del proceso educativo, aunque sea en etapas iniciales, representa no solo un retroceso, sino una contradicción frente a los esfuerzos internacionales y locales por promover el idioma como motor de desarrollo.
Educación y desigualdad: un problema estructural
La educación peruana refleja las profundas desigualdades estructurales del país. Mientras los estudiantes de zonas urbanas y de familias con mayores ingresos acceden a clases particulares, programas de intercambio y recursos digitales, aquellos de sectores rurales o vulnerables enfrentan múltiples barreras para terminar la educación básica.
Durante la pandemia, esta desigualdad se hizo aún más evidente. El programa “Aprendo en Casa” si bien fue un intento loable, no logró cerrar las brechas existentes: más del 40% de los estudiantes en zonas rurales no pudo seguir sus clases por falta de conectividad (UNICEF, 2021). En Tacna, zonas como Candarave o Tarata tuvieron que implementar radios comunitarias y sesiones impresas debido a la falta de internet, demostrando la creatividad de los docentes, pero también la ausencia de políticas sostenidas.
En este escenario, declaraciones como las del ministro Quero no solo son desacertadas, sino peligrosas: deslegitiman la labor del maestro y refuerzan una visión tecnocrática de la educación, donde los contenidos pueden ser reemplazados por herramientas automatizadas sin mediación humana.
El valor del docente: ejemplos locales y resistencias
A pesar de las adversidades, muchos docentes peruanos, y particularmente tacneños, han logrado transformar sus aulas en espacios de aprendizaje significativo. Es el caso de la I.E. Fortunato Zora Carbajal en el distrito Gregorio Albarracín, donde un grupo de maestros desarrolló durante la pandemia una red de apoyo para crear materiales en inglés adaptados al contexto local, incluyendo recursos auditivos grabados con voces de los propios estudiantes y actividades en quechua e inglés simultáneamente para incluir a estudiantes bilingües.
Otro caso emblemático es el del profesor Carlos Mamani en la I.E. Coronel Bolognesi, quien impulsa un club de debate en inglés con alumnos de secundaria que ya han representado a Tacna en eventos nacionales. Según el propio profesor: “Enseñar inglés no es repetir palabras, es enseñarles a pensar en otro idioma, a expresarse, a tener confianza. Y eso no lo hace un software, lo hace el vínculo humano”.
Estos ejemplos son prueba de que, con el apoyo adecuado, la enseñanza del inglés, y de cualquier área, puede convertirse en un motor de ciudadanía activa y movilidad social.
¿Qué tipo de innovación necesita el Perú?
La innovación en educación no puede limitarse a lo tecnológico o a lo metodológico. Innovar debe significar también transformar las estructuras que impiden el acceso equitativo a una educación de calidad. Como señala la UNESCO (2023), “las reformas educativas sostenibles son aquellas que fortalecen la profesionalización docente y promueven la inclusión social”.
En lugar de prescindir de los docentes, el Estado debería invertir en su formación continua, mejorar sus condiciones laborales y garantizar su presencia en todos los niveles y áreas del currículo. También debe asegurar que cada niño, sin importar su lugar de nacimiento, tenga acceso a educación inicial con docentes calificados, especialmente en zonas de frontera como Tacna, donde las dinámicas migratorias, interculturales y lingüísticas requieren respuestas educativas complejas.
La urgencia de fortalecer el rol docente
Más allá de los debates coyunturales, lo que se evidencia es una necesidad estructural: fortalecer el rol del docente dentro del sistema educativo peruano. Los maestros no solo transmiten conocimientos, sino que también construyen ciudadanía, generan vínculos afectivos con sus estudiantes y promueven la reflexión crítica.
Para ello, se requiere una política pública coherente que valore su trabajo, les ofrezca condiciones dignas, estabilidad laboral y acceso a una formación continua actualizada. Además, es necesario asegurar su presencia en todos los niveles y regiones del país, especialmente en zonas históricamente excluidas como la sierra y la frontera sur.
Si realmente se desea mejorar la calidad de la educación, el punto de partida debe ser el fortalecimiento del cuerpo docente, no su marginación. Las declaraciones del ministro, en ese sentido, deben servir como un llamado de atención para replantear la relación entre el Estado y sus educadores.
En Tacna y en todo el Perú, hay miles de maestros que, con recursos limitados, hacen posible que el sistema educativo no colapse. Ignorarlos, desvalorizarlos o pretender reemplazarlos con métodos sin base pedagógica es no solo injusto, sino contraproducente.
La educación peruana necesita reformas, sí, pero sobre todo necesita respeto por quienes la sostienen día a día. Necesita políticas que partan del aula y no del escritorio. Y necesita recordar que no hay innovación verdadera sin inclusión, sin equidad y, por, sobre todo, sin docentes.
Políticas públicas inconsistentes y desarticuladas
Uno de los problemas más graves del sistema educativo peruano ha sido la falta de continuidad en las políticas públicas. Cada nuevo gobierno, e incluso cada nuevo ministro, propone cambios curriculares, enfoques metodológicos o reformas estructurales sin una evaluación seria de los avances o retrocesos previos. Esto ha generado una fragmentación que afecta directamente a los estudiantes y a los docentes, quienes deben adaptarse constantemente a nuevas normativas, muchas veces contradictorias entre sí.
Según el informe de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI, 2023), “la planificación a largo plazo en educación es prácticamente inexistente en varios países de América Latina, y el Perú es un caso paradigmático, con 17 ministros de Educación entre 2000 y 2023, lo cual impide el desarrollo sostenido de reformas estructurales” (p. 11). Esta rotación constante de autoridades provoca que las decisiones no estén basadas en diagnósticos técnicos, sino en intereses políticos de corto plazo.
La propuesta del programa de inglés fonético sin la participación de docentes especializados parece responder justamente a esa lógica improvisada. No se han publicado estudios piloto, no hay evidencia sobre su eficacia ni se ha consultado a las comunidades educativas. Así, se repite un patrón peligroso: reformas que se anuncian desde Lima sin considerar la realidad diversa y compleja del país.
El impacto en la carrera pública magisterial
Además del riesgo pedagógico, declaraciones como las del ministro Quero afectan directamente la motivación y el desarrollo profesional de los docentes. La Carrera Pública Magisterial fue una conquista importante del magisterio peruano, ya que estableció criterios meritocráticos para el ascenso y la mejora salarial. Sin embargo, el debilitamiento del rol docente en el diseño curricular contradice ese espíritu.
Como señala Cuenca (2020), exministro de Educación, “una verdadera reforma educativa requiere una política docente integral, que combine exigencia, acompañamiento y reconocimiento. De lo contrario, seguiremos formando docentes para no usarlos” (p. 87). El actual discurso del Minedu parece ir en dirección opuesta: se exige a los docentes rendir pruebas, capacitarse y certificar niveles de idiomas, pero luego se plantea que pueden ser prescindibles en áreas claves como el inglés.
Este tipo de contradicciones también desincentiva a los jóvenes a estudiar educación. Según cifras del Ministerio de Educación, la matrícula en facultades de educación ha caído en los últimos cinco años, especialmente en carreras como Lenguas Extranjeras. La idea de que el trabajo docente puede ser reemplazado por tecnologías automatizadas o herramientas fonéticas sin mediación humana genera incertidumbre sobre el futuro de la profesión.
Educación inicial: una etapa que necesita más y no menos presencia docente
La educación inicial es, según estudios en neurociencia y pedagogía, una de las etapas más importantes del desarrollo infantil. En esta fase se forman las bases del lenguaje, la empatía, la socialización y la autonomía. Por ello, las intervenciones educativas deben ser cuidadosamente diseñadas, contextualizadas y guiadas por especialistas.
La psicóloga Catherine Snow, profesora de la Universidad de Harvard, enfatiza que “la enseñanza de un segundo idioma en los primeros años debe estar integrada a contextos significativos, donde los niños puedan usar el lenguaje en interacciones reales con adultos que guían, motivan y corrigen de forma sensible” (Snow, 2017). Esto contradice directamente la propuesta de enseñar inglés fonético sin docentes especializados, ya que el aprendizaje en esta etapa no puede reducirse a la repetición de sonidos sin interacción.
Además, las estrategias de enseñanza en educación inicial deben ser lúdicas, multisensoriales y emocionalmente seguras. Un software o audio grabado puede ser un recurso complementario, pero nunca debe reemplazar la presencia de un educador que conoce a sus estudiantes, sus intereses, su entorno familiar y sus estilos de aprendizaje.
Más allá del inglés: los peligros de la desprofesionalización educativa
Aunque la actual polémica gira en torno al inglés, lo que está en juego es mucho más amplio: se trata de la posible desprofesionalización de la educación. Si se normaliza la idea de que hay cursos que pueden enseñarse sin profesores, podríamos asistir a una reducción progresiva del rol docente en otras áreas.
Ya se han visto iniciativas similares en matemáticas y comprensión lectora, donde se intenta reemplazar la mediación humana por aplicaciones o programas automatizados. Aunque la tecnología puede enriquecer los procesos educativos, no puede sustituir la interacción social que es parte fundamental del aprendizaje.
En su análisis sobre los peligros de la deshumanización en la educación, el pedagogo brasileño Paulo Freire afirmaba: “No se puede hablar de educación sin amor. No se puede enseñar sin la disposición de escuchar al otro. Y no se puede aprender sin diálogo” (Freire, 1997, p. 73). Esta dimensión humana de la enseñanza se pierde cuando se confía ciegamente en propuestas tecnocráticas sin base pedagógica.
Conclusión: educar es un acto político y colectivo
La enseñanza no puede ser reducida a una lista de contenidos ni a la reproducción de sonidos en otro idioma. Educar es un acto profundamente humano, político y colectivo. Supone reconocer la dignidad de cada estudiante, la diversidad cultural del país y el derecho a ser acompañado por profesionales que conocen su labor y la ejercen con compromiso.
Las declaraciones del ministro Morgan Quero no son solo polémicas, son preocupantes porque revelan una visión de la educación que excluye al maestro, reduce el aprendizaje a mecanismos automáticos y desconoce la realidad nacional. Frente a ello, la respuesta debe ser clara: no hay calidad educativa sin docentes, no hay inclusión sin formación y no hay futuro sin una educación pública fortalecida.
En Tacna, en el Perú profundo, en cada aula donde un maestro lucha contra la indiferencia estatal con creatividad y entrega, se demuestra que la educación no necesita menos maestros, sino más apoyo, más formación y más respeto. Que esta polémica sirva para recordarlo y para actuar en consecuencia.
Referencias bibliográficas:
British Council. (2022). English Education in Latin America. https://americas.britishcouncil.org/programmes/student-mobility-between-latam-and-uk
Cuenca, J. (2020). El futuro de los sistemas educativos en clave de gobernanza. https://doi.org/10.35362/rie8313911
EF Education First. (2024). EF English Proficiency Index. https://www.ef.edu/epi/
Freire, P. (1997). Pedagogía de la autonomía: saberes necesarios para la práctica educativa.
Gerencia Regional de Educación de Tacna. (2021). Proyecto educativo regional de Tacna 2022-2029.
RPP (2025). MINEDU afirma que no son necesarios los docentes de inglés para la enseñanza fonética. https://rpp.pe/politica/gobierno/ministro-de-educacion-aseguro-que-no-es-necesario-contar-con-docentes-de-ingles-para-ensenar-fonetica-a-ninos-noticia-1625657
Ministerio de Educación del Perú (MINEDU). (2023). Evaluación Censal de Estudiantes. https://umc.minedu.gob.pe/evaluaciones-censales/
Organización de Estados Iberoamericanos (OEI). (2023). Panorama de la educación en América Latina. https://oei.int/oficinas/argentina/noticias/papeles-del-observatorio-n-27-panorama-de-la-educacion-superior-en-iberoamerica-a-traves-de-los-indicadores-de-la-red-indices-relevamiento-2023/
Snow, C. (2017). Second Language Learning in Early Childhood. Harvard Graduate School of Education. http://nrs.harvard.edu/urn-3:HUL.InstRepos:32872030
UNESCO. (2021). Reimagining our futures together: A new social contract for education. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000379707
UNICEF Perú. (2021). Educación en emergencia: Lecciones de la pandemia. https://www.unicef.org/peru/comunicados-prensa/carta-abierta-henrietta-fore-oportunidades-ninos-mundo-despues-de-pandemia