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LA DEMOCRACIA: El pilar de los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Por: Ariana Canales (@arianazharina_)


La democracia es un término que se encuentra implícito en la creación de cada uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, en aras de ello es pertinente preguntarnos: ¿Qué es realmente la democracia? ¿Vivimos en un estado democrático? ¿Es posible cumplir los ODS sin siquiera tomar en cuenta a la democracia? Este artículo partirá de estas cuestiones para luego analizar la democracia desde cada una de las esferas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y ahondar en algunos ODS que se conecten directamente con la misma.


Partir de la definición del término democracia como tal es particularmente complejo, ya que a diferencia de lo que muchos pueden pensar, esta no se resume a la libertad de elegir a un gobernante. Si bien este puede considerarse como un logro de la democracia, no es un aspecto que la legitime intrínsecamente. Según lo que señala Ríos, la democracia en tanto concepción del siglo XXI no es la misma que se estableció, en sus orígenes, en Grecia. La palabra democracia parte etimológicamente del término Demo que refiere a los artesanos y campesinos: el pueblo, y Cracia; es decir, poder, fuerza y dominio. Asimismo, en la época clásica, este término no aludía a toda la población como tal porque únicamente los varones libres y no extranjeros eran considerados ciudadanos (2020). En total diferencia con ello, ahora, todo individuo es capaz de tener voz en las decisiones y, en el caso de elegir a un dirigente, también tiene el poder de pedirle cuentas a este. Asimismo, en la actualidad, la democracia otorga un ambiente en el que se respetan los derechos humanos y las libertades de cada una de las personas, lo cual incluye a mujeres, hombres y demás sin discriminación alguna respecto a lo económico o alguna otra distinción social (Naciones Unidas, s.f.).


Claramente esta es la concepción ideal de democracia, pues si hablamos de realidades factibles, tanto en el Perú como en diversos países, algunos o la mayoría de ciudadanos podrían indicar que no viven en una democracia, incluso podríamos referir al estancamiento de la misma. Benites y Valverde refieren a que desde el año 2016 el sistema político peruano se vendría alejando de conformar un orden democrático a raíz de normalizar procedimientos institucionales extremos que abarcan desde la disolución del congreso hasta una vacancia presidencial. A ello se le suman casos de corrupción, el intento de un golpe de estado por el ex presidente Pedro Castillo y la instauración del actual gobierno, el cual presenta rasgos autoritarios, y tiene reacciones violentas y desmesuradas hacia las manifestaciones ciudadanas (2023).


Aludimos a este caso, ya que, para algunos, la liberación, en la que se busca que se desestabilice el poder, por la que manifestaría el pueblo peruano podría ser una característica de un gobierno democrático. Sin embargo, para otros, sería un Estado revolucionario en el que el poder se centre en un Estado todopoderoso. En alusión a ello, Touraine menciona que la democracia no debería ser enteramente revolucionaria o liberal, sino que “puede llamarse democrática la sociedad que tiene la libertad de realizar arbitrajes entre esas exigencias opuestas, las del mercado económico y del sujeto personal y colectivo, las del dinero y de la identidad” (1992).


Es posible que hasta este punto el lector se cuestione sobre ¿Cuál es la relación entre la historia de la democracia y el caso peruano con los ODS? La respuesta es relativamente sencilla, pues la entidad con mayor injerencia en el cumplimiento de cada uno de los ODS es el Estado; por tanto, si no se tiene conocimiento sobre qué debería ser un Estado democrático o si su país específicamente cuenta con uno, sería difícil comprender quién se encarga de la medición del avance hacia la agenda 2030.


Comprendido el término democracia y las características que deberían presentar tanto una sociedad como un Estado democrático es posible continuar señalando cómo es que lo anterior se conecta con la Organización de las Naciones Unidas, principal promotor de los ODS. En 1945, año en el que se fundó la organización, un gran número de sus Estados Miembros no tenían o ejercían un sistema de gobierno basado en la democracia. Sin embargo, cuando se redacta la Carta, su tratado fundador, se inicia con la frase “Nosotros los Pueblos” a través de la que se demuestra la legitimidad del principio democrático. Añadido a ello, cabe indicar que la ONU no aboga por ningún tipo de modelo de gobierno en específico, pero sí promueve “la gobernanza democrática como un conjunto de valores y principios que deberían seguirse para la mayor participación, igualdad, seguridad y el desarrollo de todos los seres humanos” (Naciones Unidas, s.f.).


Estos valores se encuentran intrínsecos en la Declaración Universal de Derechos Humanos, donde se proyecta el concepto de democracia; el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, mediante el cual los principios democráticos llegan a un nivel jurídico; y la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, en la cual se vela por el voto y la toma de decisiones de las mujeres. En línea con ello, en el 2015, los líderes mundiales firmaron un compromiso con la Agenda 2030 en favor del Desarrollo Sostenible del mundo en el que "la democracia, el buen gobierno y el estado de derecho, así como un entorno propicio a nivel nacional e internacional, son esenciales para el desarrollo sostenible" (Naciones Unidas, s.f.). Con esta se reafirman los acuerdos firmados en la Declaración del Milenio, pero también se toma un nuevo enfoque, pues la Agenda 2030 busca “la construcción de un mundo sostenible en el que se valoren de igual manera la sostenibilidad del medio ambiente, la inclusión social y el desarrollo económico” (SDGF, s.f.).


Según la Unión Interparlamentaria, la meta de la Agenda 2030 solo podrá alcanzarse si se promueve la democracia mundial (Noticias ONU, 2016). Ello, ya que los ODS son de carácter universal y exigen que se establezcan acuerdos y compromisos globales, lo cual incluye tanto a países desarrollados como a los que se encuentran en camino de estarlo sin distinción alguna. La relevancia de este valor es tan trascendental que incluso podemos referir al título “Sin democracia, adiós ODS” (Lozano, 2017). Para Carrera, no podemos luchar contra problemas como la injusticia, la corrupción y la explotación sin división de poderes, participación de la ciudadanía y respetar tanto los derechos como las libertades humanas. Únicamente en Estado democrático de bienestar en los que “la salud, educación, protección social y trabajo digno” tengan un papel trascendental podremos conseguir cada uno de estos objetivos (como se citó en Lozano, 2017).


La visión de la agenda 2030 se acerca mucho más a un “sistema territorial diverso, conformado por una red de comunidades, núcleos urbanos, ciudades y pueblos, que a un mundo de mega urbes consumidoras de recursos provenientes de territorios despoblados” (Gobierno de España, s.f., p. 143). No es posible separar el concepto de democracia de la constitución de los 17 objetivos de desarrollo sostenible, pues esta se encuentra intrínseca en cada uno de ellos; sin embargo, sí podemos referir a la misma a partir de cada una de sus esferas y resaltar algunos de los objetivos mismos.


Los Objetivos de Desarrollo Sostenible pueden dividirse en tres grandes esferas: Personas y paz, Planeta y Prosperidad; cada una de esta vela por la implementación y promoción de la democracia orientándola a determinadas temáticas. La primera esfera se encuentra comprometida a ponerle fin a problemas mundiales como la pobreza y el hambre; así también, asegurar el desarrollo digno y equitativo de cada individuo dentro de un ambiente saludable. Luego, en tanto grupos sociales, busca “propiciar sociedades pacíficas, justas e inclusivas que estén libres del temor y la violencia. No puede haber desarrollo sostenible sin paz, ni paz sin desarrollo sostenible” (ONU, 2015, p. 2). En esta esfera encontramos el carácter democrático al buscar que cada miembro de la sociedad conviva en un ambiente pacífico e igualitario que propicie su desarrollo individual.


Luego, encontramos a la esfera planeta, la cual vela por la protección del mismo utilizando herramientas de sostenibilidad en tanto producción, consumo y gestión de recursos naturales. La democracia se encuentra implícita en esta esfera al enfrentarse a las urgencias del cambio climático en favor tanto de las generaciones actuales como de las futuras. Por último, encontramos a la esfera de la prosperidad, en la cual se busca promover sociedades en las que prime la democracia, la paz, la justicia y la inclusión; en las que no haya espacio para el temor y la violencia. Del mismo modo, se quiere progresar económica, social y tecnológicamente sin perjudicar a la naturaleza y en correspondencia con esta (Naciones Unidas, 2015, p. 2).


Por último, personalmente considero que entre los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible existen dos que se encuentran intrínsecamente conectados al concepto “democracia”. El primero de estos es el ODS 1, el cual busca ponerle fin a la pobreza en todas sus formas. Para poder alcanzarlo, primero es necesario que se realice un indicador de pobreza multidimensional, el cual pueda ser legitimado mediante un proceso democrático y en el que participen diversos actores: sector académico, gubernamental y civil. Luego de esto, conseguiremos un panorama más claro a partir del cual se puedan desarrollar, diseñar e implementar políticas que contengan “el principio de la integralidad y de no dejar a nadie atrás” (CEPAL, s/f., p. 3).


El segundo objetivo trascendental en el arraigamiento de la democracia es el ODS 16, en este se vela por la promoción de “sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible; así también se busca facilitar el acceso a la justicia para todos y construir a todos los niveles instituciones eficaces e inclusivas que rindan cuentas” (Gobierno de España, s.f., p. 61). Seleccioné este objetivo, ya que es uno de los pocos en los que se refiere explícitamente a la relevancia de la inclusión dentro de la sociedad; inclusión en el sentido extendido de la palabra: género, posición económica, etnia, etc. Una sociedad que no es inclusiva, no puede ser calificada como democrática, del mismo modo, si no se vela por la sostenibilidad de la misma y no se piensa en las generaciones futuras, no estamos ante una verdadera democracia.


Para finalizar este artículo, considero pertinente indicar que, si bien la democracia puede ser un concepto convulso y, en ocasiones, algunos podemos catalogar su cumplimiento absoluto como una utopía, debemos tenerla como punto de partida, pero también de llegada. No es posible referir al cumplimento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible sin reconocer que la democracia es un pilar en los mismos.



Referencias Bibliográficas:


Benites y Luis Valverde, A. (2023, marzo 21). El estancamiento de la democracia en el Perú. IDEHPUCP. https://idehpucp.pucp.edu.pe/analisis1/el-estancamiento-de-la-democracia-en-el-peru/


CEPAL. (s. f.). ODS 1: Poner fin a la pobreza en todas sus formas para todos en América Latina y el Caribe1. Cepal.org. Recuperado 18 de septiembre de 2023, de https://www.cepal.org/sites/default/files/static/files/ods1_c1900665_press_2.pdf


de las Naciones Unidas, A. G. (2015). Aplicación y seguimiento integrados y coordinados de los resultados de las grandes conferencias y cumbres de las Naciones Unidas en las esferas económica y social y esferas conexas. https://www.fundacioncarolina.es/wp-content/uploads/2019/06/ONU-Agenda-2030.pdf


Democracia. (s. f.). Naciones Unidas. Recuperado 18 de septiembre de 2023, de https://www.un.org/es/global-issues/democracy


La consecución de la Agenda 2030 está supeditada a una mayor democracia, dice la UIP. (2016, septiembre 14). Noticias ONU. https://news.un.org/es/story/2016/09/1364161

Lozano, L. (2017, octubre 24). Sin democracia, adiós ODS. Soziable.


Objetivos de Desarrollo del Milenio. (s. f.). Sustainable Development Goals Fund. Recuperado 17 de octubre de 2023, de https://www.sdgfund.org/es/de-los-odm-los-ods


Plan de acción para la implementación de la Agenda 2030: Hacia una Estrategia Española de Desarrollo Sostenible. (s. f.). Gobierno de España. Recuperado 18 de septiembre de 2023, de https://www.mdsocialesa2030.gob.es/agenda2030/documentos/plan-accion-implementacion-a2030.pdf


Ríos, B. (2020, septiembre 1). La evolución de la democracia hasta la actualidad. Geografía Infinita; Gonzalo Prieto. https://www.geografiainfinita.com/2020/09/la-evolucion-de-la-democracia-ateniense-y-su-proyeccion-hoy-dia/


Touraine, A. (1992). ¿Qué es la democracia? Unesco.org. https://www.unesco.org/es/articles/que-es-la-democracia


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