Elecciones en el Perú 2021: La informalidad laboral en la mira de los candidatos

Por:

  • Walter Vasquez

  • Daniel Cutimanco

  • Karla Cortez


La problemática de la informalidad laboral en nuestro país no es un tema ajeno para todos los peruanos, convivimos con ello y su relevancia solo resalta en periodos de crisis, como la pandemia del SARS-CoV-2. Ahora, en contexto de elecciones generales, es de suma importancia entender cuál es el rol del Estado, instruirnos y conocer las propuestas de los candidatos sobre esta problemática, a fin de hacer valer nuestros derechos y obligaciones a través de un voto responsable.


1. La importancia del fomento del empleo formal por parte del Estado


El entendimiento de nuestra economía en tiempos de crisis es fundamental, más aún cuando estamos a puertas de elegir a los mandatarios encargados de determinar cuál será el camino a seguir en materia laboral, teniendo como punto de partida el Bicentenario de nuestra independencia.


El empleo informal está frecuentemente relacionado a la pobreza y es para muchos la causa de varias problemáticas, tales como el escaso acceso a créditos y financiamientos. Asimismo, es visto como una de las raíces del limitado acceso de la población a servicios públicos fundamentales de calidad, como la educación y la salud.


Es primordial reconocer la proporción predominante del empleo informal dentro de la economía nacional, en la que destaca las crecientes transacciones informales, originada por el rígido marco legislativo y tributario que desincentiva una contratación formal por parte de los empresarios MYPE y emprendedores.


Un fenómeno acentuado aún más por la crisis actual, que dificulta alcanzar un consenso social en términos laborales, lo cual se ha evidenciado en las huelgas sindicales vistas en las últimas semanas, como también en la preocupante reducción del mercado formal a causa del alto “gasto de la formalidad”. Esta situación impide la generación de más puestos de trabajo y el incremento de la recaudación de tributos que puedan ser reinvertidos en una mejora sustancial de los servicios públicos prestados por el Estado.


La importancia del fomento del empleo formal por parte del Estado radica en la urgencia de reducir la pobreza, siendo la promoción del trabajo formal uno de los mecanismos más importantes para disminuir la desigualdad en términos y condiciones laborales, entre las cuales, lamentablemente, resaltan las precarias circunstancias laborales de las mujeres, trabajadores del ámbito rural, jóvenes que recién se insertan en el mundo laboral y adultos mayores que necesitan laborar para seguir subsistiendo.


Frente a ello, se puede visualizar la necesidad de trabajar en estos objetivos comunes para erradicar esta mencionada desigualdad, evidenciada también en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 2030; principalmente en los temas de Educación de Calidad, Igualdad de Género, Industrialización Inclusiva y Comunidades Sostenibles. Estos se alinean con los trazados por el Plan Bicentenario, donde se busca dar una mayor oportunidad y acceso a los servicios, como también implementar el eje de economía, competitividad y trabajo.

2. Situación laboral pre y post pandemia


Para entender los retos que deberá afrontar el siguiente gobierno en materia del fomento del empleo formal en nuestro país, es importante revisar las principales cifras sobre la situación laboral de los últimos tres años (pre pandemia), así como las del cierre del año 2020, a nueve meses del inicio de la emergencia sanitaria nacional.


Del 2017 al 2019, según datos de CEPAL, si bien la tasa de desempleo del Perú vs Latam era una de las más bajas de la región (3.4% en promedio), la cantidad de empleados formales en la zona urbana subió en 128 mil y el ratio de empleo informal se mantuvo en 72.5% en promedio, en dicho periodo. Dado esta situación, se puede notar que los esfuerzos para cambiar la informalidad, por parte tanto del sector privado como del público, no han sido los suficientes.


Ahora, a inicios del 2021, el reto para cambiar la situación es más complejo, la crisis causada por la pandemia ha deteriorado aún más las cifras anteriores y si entramos en detalle, en el siguiente gráfico se podrá observar cómo se distribuyó población ocupada al cierre del 2020.

De la figura se puede resaltar que la informalidad en la región selva y costa es más representativa y que está concentrada en los sectores de construcción, comercio y servicios. Por tanto, a portas de las elecciones generales en abril, es fundamental revisar qué propuestas tienen los candidatos para mejorar esta nueva realidad que nos deja, según el INEI, con una tasa de desempleo de 7.4% y una tasa de informalidad de 76.3%.


3. Evaluación de propuestas de gobierno en materia laboral


En ese sentido, se analizaron las propuestas de gobierno en materia laboral de Acción popular (Yonhy Lescano), Victoria Nacional (George Forsyth), Renovación Popular (Rafael López), y Juntos por el Perú (Verónika Mendoza), al ser estas las candidaturas que lideran al 21 de marzo del 2021 las encuestas de intención de voto presidencial con 15%, 10%, 8% y 7%, respectivamente (IPSOS, 2021, p5). La evaluación se desarrolló en base a los siguientes cinco ejes:

  1. Fomento de empleo

  2. Formalización del emprendimiento

  3. Innovación productiva

  4. Mecanismos de financiamiento para MYPE's y PYME's

  5. Reconocimiento laboral de minorías

Tomando como referencia el criterio de evaluación del informe desarrollado por la Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico, en relación a la asociatividad de los Planes de Gobierno y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, se establecieron para el presente artículo los siguientes criterios de calificación:

  • Si el plan de gobierno aborda la problemática asociada al Eje en cuestión, se le otorga un punto a dicho partido político.

  • Si el plan de gobierno plantea una propuesta para hacer frente a dicha problemática, se le otorga un punto por cada propuesta a dicho partido político.

Cabe resaltar que el análisis no considera si las propuestas de solución son suficientes, viables, adecuadas o pertinentes, sino más bien, toma en cuenta la iniciativa de los partidos políticos por la generación de empleo formal y la mejora de las condiciones laborales actuales de todos los peruanos.

En línea con los principios de United Peruvian Youth (UPY) como una organización sin orientación política particular, es que mediante el presente análisis se busca compartir algunas percepciones e interpretaciones por parte de los autores del presente artículo.


En base a los planes de gobierno analizados y a lo expresado en la figura gráfico anterior, se resalta la importancia de la presencia de esos tres atributos:


  1. Balance: Se puede visualizar la importancia de una propuesta en materia laboral que esté distribuida equitativamente en los 5 pilares determinados, que tenga la misma orientación de recursos y esfuerzos para que ningún frente se quede relegado, evitando así, que se obstaculice el segundo punto presentado a continuación.

  2. Articulación: Es importante considerar las propuestas como un todo, es decir, como una sinergia entre los cinco pilares y no como planteamientos aislados que quizás tengan tracción en cierto grupo poblacional, pero que no necesariamente impliquen un impacto positivo en común.

  3. Compatibilidad: Para proponer un plan respecto a un pilar es vital tener en cuenta qué otros pilares son la base para el éxito del otro. Por ejemplo, para formalizar el empleo es necesario tener en cuenta los planes de financiamiento. Es así que, de la muestra analizada, al menos dos de ellas no muestran consistencia entre los planes.


4. Comentarios y apreciaciones


Se busca resaltar mediante el presente artículo el impacto que tienen los lineamientos y políticas laborales del Estado en la vida de todos los peruanos, donde se logra verificar la importancia de un marco laboral balanceado, articulado y compatible con las características de un entorno productivo particular, y que permita potenciar la fuerza emprendedora innata de los peruanos.


Asimismo, se reafirma que el empleo formal es la herramienta fundamental para reducir la desigualdad, dado que brinda un mayor acceso a servicios fundamentales, como la salud y la educación. Siendo así, un vehículo a una mejor calidad de vida, a través de más y mejores oportunidades.


Si bien se entiende la importancia del Estado en el fomento del empleo, en opinión de los autores, el rol que debe fortalecerse es el del sentido promotor, donde el Estado el que contribuye en brindar las oportunidades para promover el empleo formal, ya sea de fuente privada o pública e independientemente del gobierno que se encuentre de turno, teniendo como objetivo otorgar sostenibilidad a largo plazo a los proyectos en materia laboral.


Finalmente, es fundamental conocer nuestra realidad y ser responsables con nuestro voto, como también identificar las propuestas consistentes y que son realmente viables, y no ser tan optimistas con lo planteado en un papel, tomando en cuenta la recurrencia de promesas planteadas y dejadas en el olvido por gobiernos anteriores.


Referencias


ANEXOS


Anexo 1:

La importancia de la generación de más empleo formal por parte del Estado.