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La fraternidad a flor de piel: La Navidad y las campañas solidarias

Por: Kimberly Rosas Tejada (@lyt.kym) y Maricielo Guillén Nina (@maguini_)


En los últimos años, las campañas solidarias se han convertido en un medio esencial para promover e incentivar causas sociales y lograr cambios en la conducta de la comunidad. Navidad es una época donde afloran sentimientos de fraternidad y solidaridad en las personas por medio del compartir, brindar apoyo social y otras costumbres. Pensando en ello, los colectivos incluyen campañas navideñas que reflejan el espíritu fraterno y el calor de hogar que caracterizan a este último mes del año. Desde esta perspectiva, las campañas permiten crear espacios para motivar el cambio de la conducta, convenciendo y concientizando a la población a responder a los desafíos del mundo de hoy, para lograr un compromiso social en los miembros de nuestra comunidad. La solidaridad es un valor que deberíamos sembrar, practicar e inculcar continuamente y es en Navidad cuando parece estar más presente que nunca. De modo que estas fechas son una estupenda oportunidad para ponerla en práctica celebrando una Navidad solidaria.


Las motivaciones de las campañas sociales pueden ser múltiples, como el de avivar el sentimiento de la época de Navidad en las comunidades necesitadas permitiendo renovar la esperanza y dar lugar a las buenas voluntades. Además, organizaciones y voluntarios pueden verse motivados por ofrecer una mirada más humana, de inclusión y una visión de crear un mundo de igualdad de oportunidades, entendiendo que excluir nos hace perder algo precioso. Los voluntarios se vuelven embajadores de una sociedad mejor a la vez que conocen, experimentan y viven los valores. En mayor medida, la población destinataria de estos esfuerzos no solamente disfruta de un día de compartir emociones y alegrías, sino también las campañas navideñas ofrecen ese abrazo reconfortante para seguir adelante luchando con las vicisitudes y crear historias de futuro nuevas.


Una mirada social que permite multiplicar el espíritu solidario


El Instituto Peruano de Economía determinó con gran precisión el incremento de 10.6 puntos porcentuales en el índice de pobreza durante un año de pandemia, de 18% en 2019 a 28,6% en 2020. Los números, aunque reveladores, no logran esbozar las necesidades que los peruanos han enfrentado durante la grave crisis sanitaria, social y política, cuyos efectos han irradiado incluso a este último mes del año 2022. En esta línea, no es sorprendente que las poblaciones vulnerables -niños, ancianos, familias monoparentales, etc- reciban el peso de los problemas socioeconómicos más constantes en la nación: inseguridad alimentaria, desempleo, deserción escolar, viviendas en situaciones precarias y condiciones laborales inadecuadas. De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el índice de pobreza por Necesidades Insatisfechas (NBI) durante el 2021 impactó al 16,1% de la población nacional. Eso significa que, más allá de indicadores monetarios, se puede asegurar que al menos 5 343 472 familias peruanas viven en hogares con hacinamiento, características físicas inadecuadas,desagüe de ningún tipo, con niños que no asisten a la escuela o con alta dependencia económica.


El panorama descrito, aunque responde a un problema estructural, al cual las políticas estatales de subsidiariedad no han logrado poner fin; no es exclusivo de aquellas poblaciones que lo sufren, sino que es una misión conjunta. El Objetivo de Desarrollo número 1 de la Agenda 2030, poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo, es un llamado a la solidaridad y al altruismo. Si bien es cierto, que la época navideña no debe ser el único tiempo que permita aflorar los sentimientos de empatía, es imposible negar que el impacto y alcance de las campañas de solidaridad durante la Navidad es visiblemente positivo. Un ejemplo notorio de ello es la campaña de “Navidad es Compartir” de ONGs como Cáritas Perú, que en 2020 logró implementar 30 ollas comunes en Lima y provincias, con más de 15 mil personas beneficiadas. De la misma forma, asociaciones y grupos religiosos, organizaciones de voluntarios, empresas, negocios, instituciones educativas y personas naturales independientemente, permite multiplicar el espíritu solidario que está impregnado en el corazón de todos los peruanos.


UPY y su labor como referente de impacto social mediante campañas navideñas


“Yo comparto, yo impacto”, la campaña navideña realizada por los miembros de United Peruvian Youth (UPY) en el último año fue un gran hito en la corta pero significativa historia de nuestra organización, la educación fue, como siempre, nuestra mayor motivación y la manera en la que deseamos aportar a la sociedad, específicamente en Occollo, Ayacucho y en Pachacútec, Ventanilla. Gracias a la colaboración de personas y organizaciones se pudo hacer entrega de los 380 kits educativos, cuyo objetivo principal es contribuir al cierre de la brecha material en el acceso a los recursos para estudiar, además de poder compartir un taller sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible gracias a la ayuda de nuestros voluntarios. Este año, buscamos repetimos nuestra misión, dirigiendo nuestras ganas y pasión por la educación a la ciudad de Chavín de Huántar, proyectando un mayor alcance a 651 beneficiarios, la experiencia pasada nos permite tener un mejor panorama en la organización y ejecución de la campaña de este año, de esta manera buscamos descentralizar nuestro objetivo.


El voluntariado podría definirse brevemente como una ayuda a terceras personas con el propósito de responder a una problemática y reducir una necesidad, mas no debe limitarse a acciones solidarias que no tengan trascendencia (Bolívar-Ramírez et al., 2021). La época navideña suele traer consigo la demostración de solidaridad de las personas, en especial de los niños y adolescentes, es así que no se debe buscar realizar campañas navideñas que no generen un impacto en el grupo escogido, sino tener claro un trasfondo específico para poder plantar una pequeña semilla que no quede en el olvido, ni que solo sea el recuerdo de un día especial que se espere cada diciembre.



BIBLIOGRAFÍA




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