El régimen laboral en la agroindustria peruana y su impacto en la tierra


Por Patricio Velarde, Dalia Benavente y Carmen Rodríguez.


El 30 de noviembre del 2020, cientos de agricultores peruanos iniciaron una serie de protestas en la ciudad de Ica y en otras regiones del Perú, en las cuales denunciaron que eran víctimas de maltrato laboral y que ejercían su trabajo en condiciones precarias.

Es así que, como producto de dichas manifestaciones, se promulgó la Ley N° 31087, derogando así la controversial Ley de Promoción del Sector Agrario Ley N° 27360 o Ley Chlimper, así como el Decreto de Urgencia N° 043-2019-2019. Considerando nuestra coyuntura actual, se propone realizar un breve análisis respecto a las implicaciones — a raíz de la derogación de la Ley Chlimper — sobre la situación laboral agroindustrial, así como el impacto de la actividad agroindustrial sobre el medio ambiente, con el propósito de aportar a una nueva Ley de Promoción Agraria que asegure condiciones de trabajo en armonía con el medio ambiente y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).


Bajo ese contexto, cabe resaltar que la ley derogada fue promulgada en el año 2000 durante el gobierno de Alberto Fujimori, y beneficiaba a las empresas agroexportadoras con un pago del 15 % de impuesto a la renta, cuando para el sector privado, en general, el pago es del 29 %, así como con un aporte menor a la seguridad social de los empleados. Dicha ley tenía vigencia hasta el 2021, pero fue ampliada el año pasado por el entonces presidente Martin Vizcarra hasta el 31 de diciembre del 2031, mediante un Decreto de Urgencia. Este contenía un régimen laboral especial y un marco promocional con alcances tributarios y de seguridad social que era aplicable no solo al sector agrario, sino también al de acuicultura, actividades de cultivo o crianza, actividad forestal y de fauna silvestre.


Durante los últimos 20 años la agroindustria se posicionó como una actividad económica sumamente rentable, sin embargo, ésta no brinda beneficios en proporción al incremento económico a todos los trabajadores subordinados a ella. Existen casos donde muchos de ellos no recibían beneficios laborales porque las compañías agroindustriales tercerizaban la contratación de mano de obra.

Siendo así que las huelgas realizadas a fines del 2020— que contaron con mayor presencia mediática pues siguieron a las protestas nacionales por la destitución de Vizcarra — buscaron que se derogue la Ley N° 27360, se incremente el pago diario, se suscriban contratos formales que garanticen derechos esenciales como vacaciones pagadas, seguridad social y reconocimiento de horas extra. No obstante, de acuerdo a especialistas como el Dr. Jorge Castillo Guzmán, la anterior premisa constituye una posición errada; pues, considera que la problemática de los trabajadores agrarios no se encuentra en la ley derogada sino en condiciones comunes y estructurales como la desinformación, actuación ilegal de empresarios agroindustriales, aprovechamiento del estado de necesidad de los trabajadores, entre otros que frente a una escasa fiscalización e imposición de sanciones por parte del Estado se agravaron aún más (Castillo, 2020).


Sin embargo, el pasado 29 de diciembre, luego de 5 modificaciones al texto, se aprobó una nueva ley agraria, en la que se incluyeron como puntos resaltantes: otorgar un bono del 30% sobre el sueldo mínimo de los trabajadores agroindustriales (sin carácter remunerativo) y elevar de forma gradual las participaciones en las utilidades y el aporte a EsSalud hasta llegar al 9%. Si bien son condiciones menos injustas que las anteriores, no logran satisfacer todas las aspiraciones de los trabajadores del presente sector que vienen luchando por sus derechos desde hace varios años.


Por otro lado, la actividad agroindustrial, también se encuentra regulada por el Reglamento de Gestión Ambiental del Sector Agrario. Este tiene por objeto promover y regular la gestión ambiental al momento de desarrollar actividades de competencia del sector agrario, así como la conservación y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales renovables que se encuentran bajo administración del sector agrario, como lo son el agua, suelo, flora y fauna. De igual modo, regula los instrumentos de gestión ambiental, las medidas, procedimientos y otros aspectos relativos al medio ambiente y la actividad agroindustrial.


Para estimar el impacto que tienen las empresas agroindustriales en el medio ambiente se debe tener en cuenta que estas suelen operar en zonas planas o de pendientes suaves, por lo cual la mayoría de la actividad agroindustrial en el Perú se desarrolla en zonas costeras, utilizando agroquímicos como fertilizantes y pesticidas. Una sobredosis de agroquímicos puede impactar el desarrollo de los organismos del suelo, cuyos procesos biológicos son responsables de la oferta biogeoquímica que sustenta la producción. Además, la degradación física de los suelos productivos también puede producirse por las desmejoras de la estructura del suelo, y la erosión o pérdida de suelo generadas por la actividad industrial (IDEAM, s.f.).


Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la degradación del suelo es un conjunto de procesos que reducen la capacidad actual y potencial de producir bienes y servicios en cantidad y de calidad. El efecto más visible de la degradación es la disminución de la biomasa vegetal, esto dificulta la retención del agua, el enraizamiento de las plantas y la disponibilidad de nutrientes. Por esta razón, los abonos utilizados en la actividad agrícola cada vez tienen menos efectividad, lo cual es compensado con mayores cantidades de abono. Asimismo, existen tres tipos distintos de degradación: física, química y biológica. Cada uno de estos tipos de degradación es producido por procesos distintos de degradación de suelo. A continuación, indicaremos aquellos procesos de degradación directamente causados por la actividad agroindustrial.


La degradación física ocurre cuando una o varias propiedades físicas del suelo son deterioradas o eliminadas debido a la compactación del suelo, o por consecuencia de la erosión física o hídrica. La compactación puede ocurrir por el tránsito de maquinaria pesada o el paso de animales; mientras que la erosión consiste en el desprendimiento del suelo o en el transporte de éste para ser depositado en otro lugar. Por otra parte, la degradación química ocurre por alteraciones al balance químico debido a factores como el aumento inusual de la concentración o la inclusión de compuestos exógenos al medio edáfico. Esta degradación se debe a procesos de acidificación y la contaminación del suelo, donde ambos procesos son resultado de un mal uso de agroquímicos. Por último, la degradación biológica es una perturbación de la comunidad de organismos que viven en el suelo, una alteración de los procesos biológicos y una reducción significativa del contenido de materia orgánica. Los procesos que generan degradación biológica y están vinculadas a las agroindustrias son la pérdida de biodiversidad estructural y funcional, y la alteración de ciclos de la materia. Ya que los monocultivos impiden la biodiversidad y la agricultura intensiva inhibe los ciclos naturales de degradación orgánica (Ciemat, 2007).


Así como el marco normativo que regula la actividad agroindustrial en el territorio peruano debe asegurar calidad de vida y adecuadas condiciones de trabajo para las personas que se dediquen a dicha actividad, también debe alinearse a los ODS, promoviendo prácticas agrícolas que permitan que los suelos puedan ser cultivados por las futuras generaciones. De lo contrario, la agroindustria no será sostenible y esto generará pérdida de empleos y pondrá en peligro la seguridad alimentaria de la población.


En ese sentido, se aprecia los esfuerzos del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MINAGRI) que durante el mes de diciembre del 2020 ha estado promoviendo el desarrollo del evento virtual “Casa Abierta”, el cual busca convocar a diversos sectores y entidades, funcionarios de gobiernos locales y regionales junto a aquellos que conforman la cadena productiva del sector agricultura y riego en procesos de gestión ambiental. De igual modo, MINAGRI persigue el objetivo de exponer el nuevo Reglamento de Gestión Ambiental de Desarrollo Agrario y de Riego (DGAAA), el cual resulta novedoso debido a la incorporación de mecanismos de sostenibilidad ambiental y herramientas digitales para procesar y digitalizar información.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:


CIEMAT. (2007). Procesos de degradación del suelo. Recuperado en diciembre 2020 de: https://www.osti.gov/etdeweb/servlets/purl/20961702


IDEAM. (s.f.). Los suelos: estabilidad, productividad y degradación (El medio ambiente en Colombia ed.). Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales. Recuperado en diciembre 2020 de: http://documentacion.ideam.gov.co/openbiblio/bvirtual/005192/medioambiente/cap6.pdf


LA LEY. (2020). Mitos y verdades de la derogada Ley de Promoción del Sector Agrario. Recuperado en diciembre 2020 de: https://laley.pe/art/10373/mitos-y-verdades-de-la-derogada-ley-de-promocion-del-sector-agrario


La República. (2020). Pleno del Congreso aprueba la derogación de la Ley Agraria. Recuperado en diciembre 2020 de: https://larepublica.pe/politica/2020/12/04/ley-agraria-en-vivo-hoy-pleno-del-congreso-debate-derogatoria-de-ley-de-promocion-agraria/


Radio Nacional. (2020). Edgar Vásquez: “No se puede hacer una legislación agraria sin la participación de todos”. Recuperado en diciembre 2020 de: https://www.radionacional.com.pe/novedades/el-informativo/edgar-vasquez-no-se-puede-hacer-una-legislacion-agraria-sin-la-participacion-de-todos


Radio Nacional. (2020). Presentarán avances para fortalecer gestión ambiental en el sector agricultura y riego. Recuperado en diciembre 2020 de: https://www.radionacional.com.pe/noticias/nacional/presentaran-avances-para-fortalecer-gestion-ambiental-en-el-sector-agricultura-y-riego


Wikipedia. (2020). Paro Agrario del Perú 2020.Recuperado en diciembre 2020 de: https://es.wikipedia.org/wiki/Paro_agrario_del_Per%C3%BA_de_2020