Valoración de la biodiversidad en el Bicentenario del Perú

Por: Stephani Paliza, Dalia Benavente y Angie Arias.


El Perú es uno de los 17 países llamados megadiversos en el mundo, esto debido a que posee más del 70% de la biodiversidad del planeta como producto principalmente de la Cordillera de los Andes y las corrientes marinas de El Niño y Humboldt, a lo cual se suman otros factores geográficos como la ubicación del país en la Zona tropical, variaciones de altitud, trasvase de nubosidad y patrones de viento, que conjuntamente determinan una multiplicidad ecosistemas.


Es así que en nuestro país se identifican mares, desiertos, sierras esteparias, páramos, montañas y glaciares, selvas y bosques de diversos tipos, por ello existen múltiples formas de clasificar los ecosistemas peruanos: 8 regiones naturales según Pulgar Vidal, 8 tipos de clima según Schoder, 16 formaciones vegetales según Hueck, 11 provincias zoogeográficas según Brack, 8 provincias biogeográficas según la Universidad Nacional Agraria La Molina y 15 regiones ecológicas según Zamora.


Por mencionar algunos datos sobre la gran diversidad del Perú:

  • Posee 66 millones de hectáreas de bosques, siendo el cuarto a nivel mundial en bosques tropicales y el segundo con mayor extensión de bosques amazónicos.

  • El mar peruano es una de las cuencas pesqueras más importantes del planeta.

  • La flora vascular peruana está compuesta por 7,590 especies endémicas.

  • Posee 800 especies endémicas de orquídeas y el 17.3% del territorio nacional son Áreas Naturales Protegidas.

  • En cuanto a la fauna, el Perú es el primer país en especies de mariposas con 4441 especies, tercero en aves con 1857 especies, sexto en reptiles con 469 especies, cuarto en mamíferos con 559 especies, tercero en anfibios con 623 especies y está entre los cinco primeros países con mayor diversidad de primates con 56 especies.

Esta diversidad hacen del país altamente vulnerable a los efectos del cambio climático, pues presente siete de las nueve condiciones establecidas en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (1992) para atender las necesidades y preocupaciones de países en desarrollado vulnerables a los efectos adversos del cambio climático:


1) Zonas costeras bajas.

2) Zonas áridas y semiáridas, zonas con cobertura forestal y zonas expuestas al deterioro forestal.

3) Zonas propensas a los desastres naturales.

4) Zonas expuestas a la sequía y a la desertificación.

5) Zonas de alta contaminación atmosférica urbana.

6) Zonas de ecosistemas frágiles, incluidos los ecosistemas montañosos.

7) Países con economías que dependen en gran medida de ingresos generados por la producción, procesamiento y la exportación de combustibles fósiles y productos asociados de energía intensiva, o de su consumo.


Esto debe ser tomado en cuenta por las autoridades al momento de planificar medidas de adaptación al cambio climático que sean oportunas y respondan a las particularidades de cada región y localidad a fin de responder adecuadamente a los desafíos que presenta el calentamiento global.


La importancia del medio ambiente radica en que otorga a los seres humanos los recursos necesarios para satisfacer sus requerimientos básicos y garantiza el bienestar de las generaciones futuras. Es por ello, que el fin del Estado debe ser promover el bien común, protegiendo al medio ambiente y sus componentes.


Desde la Proclamación de la Independencia del Perú se observa un proceso gradual de protección idónea del medio ambiente que se ha desarrollado principalmente a través de la costumbre y la conciencia ambiental de los ciudadanos. Según el historiador Lossio (2003), durante los siglos XVIII y XIX, se desarrolló significativamente la conciencia ambiental y se implementaron importantes políticas públicas ante problemas que se consideraron prioritarios.


No obstante estos avances, se establece que en el Perú la protección al medio ambiente se evidencia a nivel constitucional recién a partir del año 1979 cuando fue regulado por primera vez el Artículo 123 que otorga a todos los peruanos el derecho de habitar en un ambiente saludable y ecológicamente equilibrado. Años más tarde, en 1992, luego de que fue llevada a cabo la Cumbre de la Tierra, en Río de Janeiro, la Constitución Peruana de 1993 amplió esta protección a través de la incorporación de nuevas premisas ambientales; y, en el Artículo 2, Inciso 22, incorporó el derecho a gozar de un ambiente equilibrado y adecuado al desarrollo de la vida de los ciudadanos peruanos.


En el ámbito internacional, el Perú ha firmado tratados referidos a los recursos naturales y la conservación del patrimonio natural y cultural. Alguno de ellos son la Convención para la protección del patrimonio mundial cultural y natural, establecida por la UNESCO en 1972; la Convención Relativa a los humedales de importancia internacional, especialmente como hábitat de aves acuáticas; el Convenio sobre Diversidad Biológica, firmado en Río de Janeiro en 1992; el Convenio de Basilea sobre el control de los movimientos transfronterizos de los desechos peligrosos y su eliminación, adoptado en 1989; la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, adoptada en 1992, entre otros.


Es así, que en los últimos 200 años diversas leyes nacionales y tratados internacionales han sido pieza clave para la protección del medio ambiente, pues su finalidad ha sido la búsqueda de Justicia Ambiental relacionada a lo político y lo ético. Como señala Millner (2011), la Justicia Ambiental implica que la explotación de los recursos ha de llevarse a cabo de manera racional y pensando en la afectación que pueda causarse al ambiente y a los individuos como colectividad.

En el año del Bicentenario del Perú, a pesar de reconocerse la permanencia de graves situaciones que amenazan al medio ambiente, como la minería ilegal y la desprotección de los defensores ambientales, se evidencia la realización de diversas iniciativas de preservación del medio ambiente, diversidad biológica marina y especies en peligro de extinción.

El Ministerio del Ambiente (MINAM) empezó este año el primer mapeo de los bosques estacionalmente secos en la costa norte del país, específicamente ubicados en Tumbes, Piura y Lambayeque. De esta manera, la información que se pueda recaudar gracias a esta iniciativa dejará que se midan los cambios y pérdidas en la cobertura de dichos bosques. De la misma forma, asistirá en generar alertas de deforestación. Todo esto se logró a través del Programa Nacional de Conservación de Bosques para la Mitigación del Cambio Climático, el Gobierno Regional de Lambayeque y el proyecto Pro Bosques de la cooperación japonesa (JICA).


Asimismo, este año se inició la iniciativa ‘’Apadrina una taricaya, conserva Pacaya’’, liderada por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP), el cual busca promover la conservación de la taricaya, una especie emblemática de la Amazonía peruana, a través de donaciones por cuentas de Profonanpe. Además, busca que 43 mil taricayas logren ser trasladados a su hábitat natural, y así ayudar a las familias que realizan actividades de conservación (Ministerio del Ambiente, 2021).


Por otro lado, el Gobierno peruano promueve la conservación de la diversidad biológica marina a través del establecimiento de la Reserva Nacional Dorsal de Nazca (RNDN), la cual fue lanzada de manera oficial este año y es la primera área protegida totalmente marina del país. Esta reserva busca la conservación de alrededor del 8% de la superficie marina. Además, asegura que para toda actividad pesquera se deberá contar con un título específico con el fin de asegurar la conservación marina. (Ministerio del Ambiente, 2021).


Finalmente, el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR) dio a conocer la ejecución del “Mejoramiento del servicio de recuperación del cóndor andino del Perú’’, el cual tiene como objetivo fortalecer la presencia de esta especie en peligro de extinción y asegurar su protección a través del fortalecimiento de las capacidades de las autoridades. El cóndor andino, además de ser el ave voladora más grande del país, tiene un papel vital para el ecosistema, ya que esta especie elimina los restos orgánicos que consiguen transformarse en focos infecciosos. Por ello, el proyecto también busca sensibilizar a las personas del tema (AgroPerú, 2021).


Al cumplirse 200 años de vida independiente del Perú, se debe resaltar las iniciativas y avances que se han producido en relación a la conservación del medio ambiente; sin embargo, aún quedan pendientes grandes desafíos por abordar, como la crisis climática, la educación ambiental, el desarrollo urbano, la protección de los defensores ambientales, la fiscalización ambiental y la lucha contra la tala ilegal. Por ello, en este nuevo siglo de independencia peruana, es momento de reflexionar y empezar a tomar nuevas acciones que respondan a todas estas problemáticas que afectan a la biodiversidad y a la calidad de vida de los peruanos.