Impacto post pandemia en la vida laboral: retos y oportunidades


Por: Franco Pavel Arteaga Celedonio, María Alejandra Meza Contreras y Raiza Sthefani Quillahuaman Ttito


Desde el inicio de la pandemia de la COVID-19 y el delineamiento de las medidas de su contención, surgieron preocupaciones por su impacto en los mercados laborales. Así como la pérdida de empleo y desempleo, lo que ha golpeado fuertemente a la economía del país. De hecho, el país ha estado marcado por muchas crisis y disfunciones, el segundo trimestre del año pasado el Producto Bruto Interno (PBI) se redujo 30.2% (IPE,2020).

Más allá del impacto económico, una problemática que no se ha abordado de manera adecuada, ha sido el impacto de estos cambios laborales en la salud mental durante la pandemia.

En estos últimos dos años, si bien se tomaron algunas medidas para contrarrestar los impactos económicos y de salud mental en la población económicamente activa (PEA), todavía quedan retos por superar. Entonces ¿Cuál es la situación laboral en el Perú? ¿Qué se hizo bien y qué medidas se pueden mejorar?


Cambios de estilos de vida


El mercado laboral peruano durante el año 2020 mostró cifras alarmantes en comparación a un periodo antes de la llegada de la pandemia de la COVID-19. Según un informe técnico de la Organización Internacional del Trabajo, publicado en septiembre del mismo año, se menciona que la población ocupada disminuyó en más de 6 millones de personas; siendo el más afectado el grupo etario conformado entre los 25 a 44 años. El presente impacto se vio mayormente reflejado en el área urbana con un valor negativo de 49.0%. Cabe destacar que los sectores correspondientes a la construcción, manufactura, servicios y comercio fueron los que sufrieron mayores contracciones en cuanto al capital humano se refiere (Gamero & Pérez, 2020).


Con respecto a la fuerza laboral que se logró mantener durante la pandemia (45% del total) se destacó un porcentaje del 19% de personas que pasaron a desarrollar sus actividades desde casa de acuerdo a las diversas condiciones establecidas por el estado peruano con el propósito de mitigar la propagación de los contagios; un dato muy importante a considerar, dado que aquel conjunto pasó a formar parte de un proceso de transformación que sentará las bases que afectarán el futuro del empleo no solo en Perú, sino también a nivel mundial (Bumeran, 2021).


El mencionado proceso de transformación en el entorno laboral, producto del auge tecnológico y de nuevas tendencias que buscan impulsar un equilibrio entre el estilo de vida laboral y personal tuvo su primera aparición en el mercado laboral peruano bajo la modalidad conocida como «Teletrabajo»; definida por la Organización Internacional del Trabajo como “la realización de las labores desde una ubicación alternativa al lugar de trabajo predeterminado y el uso de tecnologías de la información y la comunicación (TIC)” (ComexPerú, 2021) bajo la Ley N° 30036 del año 2013. Se calcula que en febrero de 2020 existían 3 mil empleados bajo la mencionada modalidad, tal cifra tuvo un incrementó notorio a finales de marzo de 2021, con un registro de 226 mil trabajadores formales. Es importante destacar que dicho grupo se encontraba laborando bajo una nueva normativa que sustenta el modelo de trabajo remoto actual (Guabloche & Gutierrez , 2021).


El nuevo modelo laboral ha generado un impacto en el ámbito económico y la salud mental de los trabajadores. Dentro de las ventajas se destacan la mejora en la productividad laboral y en la posibilidad de lograr un equilibrio entre el trabajo y la vida personal, por otro lado diversos estudios han hecho mención al impacto negativo que está ocasionando esta nueva modalidad y sus consecuencias a corto y mediano plazo en el capital humano de las empresas.


Estrés laboral


Si bien las tecnologías de información han facilitado el teletrabajo, investigaciones recientes sobre el tema han demostrado que el estrés es un efecto negativo importante, una barrera psicológica que afecta no solo a las personas, sino también a las empresas.

Cabe recalcar que el estrés de trabajar a distancia es causado por el aislamiento social y la sobrecarga de trabajo. De hecho, esta nueva forma de segregación ocupacional obliga a los trabajadores a adaptarse a nuevas formas de trabajo.

El estrés laboral es causado por el trabajo o el entorno laboral. Según un estudio de InfoCapital Humano, 7 de cada 10 empleados sufren de estrés laboral (Conexión Esan, 2021).

Los empleados que son sometidos a niveles inmanejables de estrés experimentan episodios de depresión, ansiedad y malestares físicos, los cuales hacen que pierdan la concentración en el trabajo. Esto puede conducir a errores que pueden afectar la productividad. Según Compare Camp, los empleados que trabajan bajo presión pueden reducir la productividad en un 41 %.

Según el Instituto Americano del Estrés (AIS), el 60% de los casos de ausentismo son debido a la fatiga crónica, trastornos digestivos, insomnio, etc. Para ello, las empresas deben fomentar prácticas como pausas activas y breves pausas a lo largo de la jornada laboral para ayudar a los empleados a recuperar energía y mejorar su desempeño. Fomentar un buen ambiente laboral, actividades que fomenten la interacción entre los empleados, como las reuniones virtuales recreativas, la creación de proyectos no relacionados al trabajo, etc. Implementar programas de bienestar social con el objetivo de ayudar a los colaboradores a afrontar sus preocupaciones.


Oportunidad laboral


Con la pandemia, nuestro gobierno tomó diferentes medidas para afrontar los cambios laborales y adaptarse a la nueva normalidad. Uno de ellos fue a través del Decreto de urgencia 038- 2020 que buscaba mantener los vínculos laborales durante pandemia, como implementar el trabajo remoto, utilizar vacaciones adelantadas, otorgar licencia con goce de haber compensable, etc; en el caso que no se pudiese aplicar se permitía la suspensión de contratos laborales.


Asimismo, con el fin de contrarrestar los efectos negativos del trabajo remoto, el gobierno decretó la Ley de desconexión digital a través del Decreto de Urgencia Nº 127-2020, que busca garantizar los derechos de los trabajadores respecto a implementar jornadas máximas y en caso de que la empresa no cumpla, se le aplicaría una multa. Esta ley busca que se genere un balance entre su vida personal y laboral.


Por el lado de las empresas, la necesidad las obligó a que sean más flexibles en su manera de trabajar, priorizando los resultados al cumplimiento de horarios fijos. Asimismo, diversas empresas implementaron la opción de tener sesiones con psicólogos para cuidar la salud mental de sus trabajadores.


Crítica y Perspectiva


Una cifra alarmante es que el 52.2% de limeños sufre de estrés moderado a grave como consecuencia de la pandemia (MINSA, 2021). Si bien hoy en día se ha tomado mayor importancia a la salud mental de los trabajadores, queda una serie de retos pendientes por mejorar, como tener una mejor regulación de la aplicación de estas leyes implementadas por el Estado y que realmente las empresas velen por la salud mental de sus trabajadores respetando los derechos laborales de sus colaboradores.


El descanso es clave para mantenerse productivo. Por ello, el empleador debe respetar la jornada laboral del colaborador y sus vacaciones, y evitar contactarlo durante sus días de descanso. En Perú, en el marco de la pandemia por la COVID-19, el Ejecutivo emitió un decreto supremo que regula el derecho a la desconexión digital, el cual establece que los trabajadores tienen derecho a desconectarse de los medios informáticos utilizados en sus actividades laborales y prohíbe a los empleadores asignar tareas durante este periodo.


En los últimos dos años, hubo un incremento del 50% de estrés laboral, a pesar de la existencia de Leyes que fueron creadas para la regulación y equilibrio de la salud mental de los trabajadores, aún existe desconocimiento de estas leyes para poder exigir el debido cumplimiento en beneficio de los colaboradores de las empresa, Por lo que, se recomienda brindar información por parte del Estado de la vigencia de estas leyes y también a las empresas de capacitar e informar a los colaboradores de ciertos leyes y derechos en post de la salud mental.


Referencias